Aspectos del temperamento

El temperamento es el conjunto de características que toda persona trae programada al nacer y determina la forma natural con que un ser humano interactúa con el entorno.

Todas las personas poseen 9 características del temperamento, estudiadas por Chess y Thomas (Stella Chess y Alexander Thomas). Conocer estas características abre la puerta a una forma más efectiva y respetuosa para organizar la vida cotidiana y acompañar el desarrollo de niños y niñas.

Nivel de actividad: Se refiere a la actividad motora del niño o niña y la proporción de períodos de actividad e inactividad. Algunos disfrutan correr y moverse todo el tiempo mientras otros prefieren dibujar o jugar en un solo lugar.

Ritmicidad: Se refiere a la predictibilidad de las funciones biológicas, como hambre, sueño y evacuaciones. Algunos niños despiertan siempre a la misma hora, les da hambre siempre a la misma hora y después de x tiempo de haber comido, necesitan ir al baño. Otros, en cambio, son menos predecibles y cuesta más anticiparse a sus necesidades.

Respuesta inicial (aproximación o alejamiento): Se refiere a la forma en la que el niño reacciona a una nueva situación, persona o estímulo. A menudo son expresadas por un gesto (sonrisa, expresión facial, forma de hablar) o por una actividad motora (salir corriendo, abrazar, esconderse, tragar/escupir, recibir/rechazar, participar/alejarse).

Adaptabilidad: Se refiere a la forma como recciona el niño o la niña a nuevas situaciones al paso del tiempo. Es su habilidad para ajustarse y cambiar según las necesidades de la situación. Hay niño/as que se adaptan rápidamente a los cambios y otros que necesitan más tiempo para hacer la transición.

Umbral de respuesta: Se refiere al nivel de sensibilidad a la información sensorial. Para algunos niños puede ser muy molesto que los toquen, o son muy sensibles a ruidos, olores, texturas, que para otros son normales o no perciben. Hay niño/as con menor sensibilidad sensorial que necesitan estímulos más intensos (caricias cargadas, abrazos apretados, etc.). El cerebro puede tener dificultad para integrar la información sensorial. Puede ser que un niño sienta que le duele ponerse una polera, o que prefiera siempre la misma comida porque las otras le dan arcadas u otros pueden buscar experiencias bruscas como golpes o caídas para sentir el estímulo. Si sospechas que tu hijo o hija reacciona de forma diferente a los estímulos sensoriales en relación a otros niños de la misma edad, será buena idea consultar con un Terapeuta Ocupacional para que evalúe este aspecto.

Calidad del estado de ánimo: Se refiere al estado emocional con que niños y niñas reaccionan a la vida. Algunos sonríen constantemente, hacen gracias y se ven alegres la mayor parte del tiempo, mientras que otros se enojan con facilidad y pareciera que nada les agrada.

Intensidad de reacción: Se refiere a la intensidad en que cada niño/a responde a las situaciones que vive. Ante algo que les agrada, algunos saltan, ríen y gritan en celebración, mientras otros sonríen levemente y acienten con la cabeza. Ante algo que les desagrada, algunos se amurran y se alejan, mientras que otros gritan, lloran y patalean.

Distracción: Se refiere a la forma en que un estímulo externo afecta la conducta actual del niño y su deseo o resistencia de ser desviado. Hay niños/as que mantienen la misma idea hasta que la llevan a cabo y otros que son fácilmente distraídos por un estímulo externo.

Capacidad de atención y persistencia: Se refiere a cuánto tiempo estará realizando una actividad sin interrupciones (atención) y a la voluntad de seguir en una actividad a pesar de los obstáculos y dificultades (persistencia). Las dos características usualmente están relacionadas. Mientras un niño o niña puede estar horas jugando a un mismo juego, otros van cambiando de juego en juego, sin importarles si terminaron o no. Es importante saber que un niño con un corto período de atención y con poca persistencia no necesariamente tiene Trastorno de Déficit Atencional (TDA). El TDA es una condición neurológica que debe ser diagnosticada por un neurólogo infantil capacitado. Habitualmente el diagnóstico de TDA no se realiza antes de los 6 años, pues antes de esa edad las características pueden deberse a diferencias de desarrollo o aspectos del temperamento.

Recuerda que tu hijo o hija no eligió su temperamento. Esfuérzate en conocerlo, y disfruta sus fortalezas. Con esta información puedes mejorar la conexión con tu hijo/a y obtener mejores resultados al momento de ser amable y firme a la vez.

Extraído del libro “Disciplina Positiva para Preescolares” de Jane Nelsen, Cheryl Erwin y Roslyn Ann Duffy

1 comentario en “Aspectos del temperamento”

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