La «moda» de la crianza respetuosa

He visto que en algunos medios se dice que la crianza respetuosa está de moda. Y desde la ignorancia se han creado un montón de mitos, prejuicios y hasta condenas sociales hacia las personas que han adoptado este estilo de crianza, simplemente basados en opiniones y juicios personales.

Para hablar de crianza respetuosa primero tengo que hablar de crianza tradicional. Cuando hablo de crianza tradicional, me refiero a la crianza que se ha transmitido de generación en generación. Esa que recibí yo de mi mamá, que recibió ella de su mamá, que a su vez recibió de su mamá (uso mamá como concepto genérico, porque no siempre la crianza es llevada a cabo por la mamá. Se entiende que se puede reemplazar por papá, abuela/o, tía/o, madrina, niñera, tutor/a, etc.).

Esta crianza tradicional es «visceral», es decir, la persona responde como le surge espontáneamente en el momento. Si consigue el efecto deseado, entiende que «funcionó» y si no lo consigue, entiende que «lo hizo mal» o que «el niño tiene un problema», pero habitualmente vuelve a repetir la misma respuesta, porque es lo que le sale.

En esta forma de criar, las generaciones anteriores opinan, intervienen, aconsejan e imponen su experiencia, porque «ya pasaron por eso» y saben lo que «tienen que hacer», y como los nuevos padres y las nuevas madres no tienen experiencia, les dicen «cómo se hace», y si «no resulta», seguro es porque lo hicieron mal.

Todo lo que está entre comillas representa conceptos que se usan habitualmente, como si existiera una sola forma de interpretarse, pero al tratar de definir o entender en concreto a qué se refiere, nos damos cuenta de que son conceptos totalmente subjetivos y dependen de la forma de pensar de cada persona.

Esta forma de crianza era muy necesaria y práctica en épocas anteriores, en las que no había ningún acceso a la información, en la que las mujeres estaban destinadas a la crianza de los hijos propios o ajenos, y en la que la única opción de sentirse acompañadas era recibiendo la ayuda de familiares o personas cercanas, fueran como fueran.

El concepto de crianza respetuosa es un concepto que está en desarrollo. Es una forma de llamar a un estilo de crianza que surge de las personas que han descubierto otras necesidades en los niños y niñas, y también en los adultos (necesidades que siempre han existido, sólo que ahora se ven). Probablemente comenzó con los descubrimientos sobre neorociencias o con los de la teoría del apego, hace unos 100 años. Pero en ese tiempo las personas no tenían acceso a la información. Los descubrimientos de la ciencia sólo estaban disponibles para los científicos y no llegaban al conocimiento popular, por lo tanto las personas no tenían cómo enterarse.

Lo que pasa actualmente es que toda esta información está llegando a las personas y les está permitiendo entender la vida de una forma diferente. Es así como se han dado a conocer estudios, teorías, experimentos y conclusiones científicas que comenzaron a gestarse incluso en el siglo XIX (algunas), y que demuestran estados, necesidades, características y propósitos de las personas, desde la gestación y a lo largo de toda su vida. Y esto ha sido lo que está revolucionando la forma de ver la vida, el nacimiento, la crianza, la educación, la maternidad, la paternidad, etc.

Así nos hemos dado cuenta de que la crianza tradicional se basa en creencias generalizadas y deja de lado las necesidades particulares de las personas. Así es que mi conclusión es: no es que la crianza respetuosa sea una moda destinada a la extinsión. Yo creo que la crianza respetuosa llegó para quedarse, y que esta transformación está recién comenzando, porque la información está difundiéndose lentamente y poco a poco habrá más personas que resuenen con esta mirada hasta que, sin darnos cuenta, se instaure como forma de vida, en la que nos respetemos, nos validemos y nos apoyemos, en lugar de juzgarnos y castigarnos por los errores.

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