Deja de reclamar por lo que «no hace»

“Aquello en lo que centras tu atención se manifiesta y crece”

¿Qué quieres que manifiesten tus hijos? ¿Sus cualidades, sus fortalezas, sus dones? ¿o sus dificultades, sus debilidades, sus carencias, sus errores?

Si eres como la mayoría de las personas, que invierten mucho tiempo en reclamar y quejarse por el mal comportamiento o las equivocaciones de tus hijos/as, la invitación de hoy es a dar vuelta la tortilla y empezar a enfocarte en lo positivo, en las fortalezas.

Puedes usar una foto de tu hijo/a y escribir junto a ella todas las fortalezas, cualidades y aspectos positivos que identifiques. Puedes hacerlo tú o invitar a hacer este ejercicio en familia, donde todos puedan aportar características de todos.

Parte de este ejercicio puede incluir expresar en positivo aquellas características que te resultan desafiantes. Por ejemplo, un niño “llevado de su idea”, puede ser un niño “determinado” o “seguro de sí mismo”, un niño “llorón”, puede ser un niño “altamente sensible”, una niña “peleadora” puede ser una niña “con alto sentido de la justicia”, una niña “mandona” puede ser una niña “con espíritu de liderazgo”.

Cuando observas las características desde el lado constructivo, tienes más posibilidades de potenciarlas y aprovecharlas en beneficio de la relación. Es alentador e invita indirectamente a la cooperación.

¿Se te ocurre en qué situación podrías aprovechar las fortalezas en beneficio de la dinámica cotidiana?

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