Cuando piden ayuda o atención para todo

¡Mamaaaaaaaaá! ¡Mamá mira! Papá ¿juguemos? ¡Mamá escucha! ¿Me ayudas? ¡No puedo! ¡Tengo sed! ¡Estoy aburrido/a! ¿Qué puedo comer? ¿Me prestas tu celu? ¿Dónde me siento? ¿Qué me pongo? ¡Mamaaaaaaaaá!

Estas son algunas de las formas de pedir atención constantemente. Hay cosas o situaciones en las que efectivamente necesitan la ayuda o la atención del adulto, sin embargo, muchas veces demandan atención en cosas que podrían resolver por sí mismxs.

Y para los adultos, lo más fácil, rápido, práctico o seguro, es responder resolviendo. Y no somos conscientes de que al resolver estamos perpetuando y aumentando ese comportamiento. Inconscientemente les estamos diciendo “me necesitas para esto” “no eres capaz de hacerlo tú” “Cuando quieras esto tienes que buscarme”.

Al hacernos cargo de todo, les estamos enseñando que “eso no es cosa tuya, eso es cosa mía” y mientras más crecen, el saco de “cosas mías” se sigue llenando.

Al verlo así ¿Sientes que esto es respetuoso para ti?

¡¡Sorpresa!! ¡No tienes que hacerte cargo de todo!

La familia es una comunidad, y como tal, todos deben aportar para conseguir el propósito que persiguen.

Sácate la idea de que es TU deber mantener la casa limpia, hacer que lxs niñxs coman, hacer que se vistan bien, calmarles sus emociones, darles todo lo que necesitan y además estar feliz todo el día. Esa es una idea antigua que ya no se ajusta a las necesidades de la sociedad actual. Recuerda que la vida evoluciona, y lo que antes servía, ahora no necesariamente.

La alta demanda de lxs niñxs puede ser un mensaje codificado que clama por participación. Es una forma de decirte ¡Quiero sentirme parte de esta familia! Por eso creo que una posible solución sería darles participación en los asuntos domésticos.

Esto no es lo mismo que imponer una responsabilidad con la casa. Esto es dar espacios de participación. Ej: ¿Quién puede poner la mesa para almorzar? ¿Quién puede tender la ropa recién lavada? ¿Quién puede pasar la aspiradora hoy? ¿Quién puede sacar la basura?

Es importante conversar sobre esto antes, pedir disculpas por haberse adueñado de todas las responsabilidades de la casa sin dejar espacios para ellxs, y que en adelante serás más consciente de incluirles.

¿Sabías que la participación es un derecho de la niñez? Y los adultos tenemos la misión y responsabilidad de enseñarles a hacer uso de sus derechos de manera progresiva. Una forma de enseñar a participar es abrir estos espacios en la casa, con su familia.

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