Implementar Disciplina Positiva en el Aula

La Disciplina Positiva es un conjunto de herramientas que sirven para que las personas desarrollen habilidades para la vida. Implementar la Disciplina Positiva en la sala de clases debe entenderse de manera similar a la construcción de una casa: cuando tenemos un terreno disponible, no llegamos y montamos la casa como si fuera de lego, pues quedaría inestable y vulnerable. Más bien, primero se prepara el terreno, se limpia y se nivela, luego se construyen los cimientos, que darán firmeza a la casa y recién ahí podemos construir la casa.

Los niños y niñas son el “terreno disponible”. Necesitan aprender la mayor cantidad de habilidades para ser personas que contribuyan y sean activos miembros de la sociedad.

La etapa preescolar es el momento para conformar la identidad, el sentido del YO. Conocerse a sí mismos, identificar sus emociones, sentir seguridad en sí mismos, identificar sus capacidades, sus intereses, sus preferencias, sentirse amados y respetados. Todo este aprendizaje ocurre en la primera infancia a partir de la interacción con otros. El tipo de apego formado con sus adultos significativos y la respuesta del adulto ante el comportamiento del niño y de la niña, contribuirán a la imagen que éste/a forme de sí mismo/a. Esto dará paso al aprendizaje de ciertas habilidades sociales básicas como: establecer acuerdos y seguirlos, comunicarse de manera efectiva, regular sus emociones, trabajar cooperativamente, buscar soluciones a las dificultades, respetar las diferencias, seguir turnos, etc.

Ya conformado el sentido del YO y las habilidades sociales básicas, es momento de desarrollar habilidades escenciales que van a sostener las habilidades de vida. El aprendizaje de estas habilidades escenciales preparan a los alumnos para llevar a cabo las reuniones de clase de Disciplina Positiva de forma ordenada y satisfactoria, privilegiando el respeto mutuo.

El proceso de Disciplina Positiva en el aula implica el desarrollo de 8 habilidades escenciales que se practican en el orden señalado a continuación:

1. Formar un círculo 2. Practicar agradecimientos y reconocimientos 3. Respetar diferencias 4. Usar habilidades de comunicación respetuosa 5. Enfocarse en soluciones 6. Lluvia de ideas y juego de roles 7. Usar la agenda y el formato de las reuniones de clase 8. Usar y entender las metas equivocadas

Cuando ya se han aprendido las 8 habilidades escenciales, entonces el grupo estará preparado para comenzar a realizar las reuniones de clase, donde se aprenden habilidades de vida fundamentales y tienen la oportunidad de practicar en terreno la vida en comunidad.

El formato de la reunicón de clase de Disciplina Positiva incluye:

1. Agradecimientos y reconocimientos 2. Seguimiento a soluciones anteriores 3. Temas en la agenda 4. Planes futuros

El resultado de este proceso de aprendizaje se traduce en la formación de ciudadanos en crecimiento que son responsables, respetuosos y con recursos para ser activos miembros de la comunidad.