Neuronas espejo a favor de la crianza

Por Paula Carmona

Ya sabemos que las neuronas espejo son las responsables de nuestra tendencia a imitar las acciones que observamos en los demás, como cuando nos contagiamos de un bostezo, y por eso es que los niños aprenden mejor de lo que hacemos que de lo que decimos.

Saber esto nos invita a aprovecharlo en beneficio de la crianza. Aquí dos ideas:

1.- Si tu hijo o hija tiene una conducta que tú repruebas, reflexiona qué conducta tuya puede estar imitando. Hay muchas actitudes que los adultos aplaudimos de nuestros pares, pero reprobamos cuando la manifiestan los niños.  Si encuentras algo así puedes decidir… si es una habilidad para un adulto ¿por qué reprimirla en un niño?, quizá sea mejor aceptarla y conducirla para que se exprese de la manera correcta.  También puede suceder que es una “mala conducta” tanto en un niño como en un adulto. Si la descubres en ti, es una buena oportunidad para decidir mejorar.

2.- Hay conductas o hábitos que deseamos que nuestros hijos comiencen a manifestar, pero no lo hemos conseguido a pesar de decírselo y repetirlo en reiteradas oportunidades.  Probablemente tengas un mejor resultado si comienzas a modelar la conducta esperada, además de verbalizarlo. Mientras más pequeños sean, más posibilidades tienes de que sea una imitación espontánea.

Recuerda que aprender habilidades toma tiempo, por lo que no puedes pretender que los cambios sean inmediatos. Si eres constante en modelar las conductas (es decir, las haces tuyas), entonces ellos en algún momento te seguirán.