Creciendo en Familia

Este juego familiar fue creado para desarrollar la comunicación, la empatía, la capacidad de escuchar y expresarse, de forma divertida y en familia.

El juego se divide en 3 zonas principales: Zona de bienestar, Zona de Resolución, Zona de Planificación. La primera zona busca generar un clima de alegría y contención; la segunda zona permite expresar experiencias y enfocarse en las soluciones y la tercera zona invita a organizar situaciones próximas.

Este juego fue creado para fomentar la crianza respetuosa y propiciar espacios de conversación, contención y unión familiar. Este NO ES un juego de competencia.

               Es importante que la actitud para realizar este juego sea conciliadora, positiva, flexible y respetuosa. No existen las respuestas correctas o incorrectas. Es importante que los adultos contribuyan a que los niños puedan seguir la indicación de cada tarjeta o casillero, ayudándoles a entender conceptos que les resulten desconocidos y dándoles espacio y tiempo para pensar y expresarse a su ritmo.

               Evitar hablar o responder por los niños y niñas. Es preferible dar la opción de “pasar” para pensar y responder antes de iniciar su siguiente turno.

               Es importante que los adultos, en su turno, modelen la forma de responder o seguir la indicación. Conforme vayan repitiendo el juego, los niños tenderán a imitar naturalmente lo que observaron en los adultos.

               Hay ciertas indicaciones que requieren la mediación de un adulto, como los permisos o la planificación de comidas. Es importante que el niño o la niña que tenga esa tarjeta pueda ser siempre protagonista y los adultos sólo guíen en términos de ser posible o no lo que ellos proponen.

Para los casilleros cuya indicación es contar algo, la actitud esperable de los demás es de escucha: sólo escuchar con atención. No es la intención promover lástima ni transmitir mensajes tácitos de victimización. Si necesitas responder algo, es preferible que uses frases como “gracias por compartirnos esa experiencia”.

               El juego termina con una celebración en familia, que se planifica al comenzar el juego. Es importante considerar esto para tener lo que necesiten según sus preferencias (puede ser un baile, una comida diferente, un paseo cortito, una fiesta de disfraces, un intercambio de cosquillas, etc.)

Este juego está pensado para toda la familia, con niños desde 4 años (se puede incluir a niños de menor edad que tengan un lenguaje bien desarrollado).