Reflexión sobre la lógica privada

Por Paula Carmona

Según Adler, desde que nacemos, las interacciones con los otros van conformando nuestra lógica privada, que es la forma en que nos vemos a nosotros mismos, a los demás y a la vida en general.  De esta manera nos formamos la idea de cómo son los demás (confiables, cariñosos, enojones, violentos, etc.), cómo soy yo (capaz, distraída, insegura, noble, leal, etc.) y cómo es la vida (segura, amable, hostil, peligrosa), y esta lógica privada va a determinar mi comportamiento, mis decisiones y mi forma de pensar (incluso a nivel inconsciente)

Conocer esto me ha llevado a muchas reflexiones, partiendo por la tremenda responsabilidad que tenemos los adultos sobre los niños. Bajo esta visión, la crianza de los niños ya no es exclusiva responsabilidad de los padres, ya que todos tenemos un porcentaje de responsabilidad en la lógica privada que se está formando ese niño o esa niña que se te cruza por ahí en la calle, o que va junto a ti en el transporte público.

Y ¿qué hacemos los adultos con esa responsabilidad? ¿Qué mensaje recibe ese niño o esa niña de los adultos? ¿Amabilidad, protección, importancia? ¡Muchas veces ni siquiera notamos que hay un niño o una niña cerca nuestro!

Entonces se me vino una terrible revelación: para la mente infantil, nosotros, los adultos, somos “los mayores”. Cuando nosotros fuimos niños, los que ahora son tercera edad, en ese tiempo eran “los mayores”. ¿Cómo fue nuestra infancia? La mayoría fuimos maltratados o abusados, no teníamos derecho a opinar, casi nadie defendía la crianza con respeto. Entonces ¿qué idea nos formamos acerca de los mayores? Que son hostiles, “no puedo confiar en ellos”, “yo no le importo”, “no me va a ayudar”, “no puedo contar con ellos”, en fin, todas estas ideas habitan en nuestro subconsciente. Con estas ideas no podemos pretender que nos “nazca” la idea de protegerlos, beneficiarlos o luchar por ellos (hablo de la unidad colectiva, pues cada quien hace lo propio en lo concerniente a sus seres queridos).

Con esta reflexión en mente surge una nueva duda: ¿Y nosotros qué ideas estamos formando en los niños? ¿Cómo ven a “Los mayores” los niños de hoy? ¿Los protegemos cuando suben al metro en horario punta? ¿Los beneficiamos cuando están esperando un turno en medio de una multitud? ¿Tienen prioridad por el sólo hecho de ser niños? Al menos así como lo veo yo ahora, me temo que tendremos que hacernos la idea de que aún las políticas públicas no serán pensadas en beneficio de “los mayores”.

#PaulaCarmona